El INPI derogó las restricciones al examen de patentes farmacéuticas
La medida fue adoptada en conjunto por los Ministerios de Economía y Salud, en
relación con el acuerdo comercial con los Estados Unidos y reposiciona a la Argentina
en los estándares internacionales de protección de la propiedad intelectual.
El Instituto Nacional de la Propiedad Industrial (INPI) derogó la normativa que desde
2012 limitaba su capacidad de evaluar de forma autónoma las solicitudes de patentes
de medicamentos. El texto publicado en el Boletín Oficial otorga al INPI la potestad
para evaluar cada solicitud de patente de medicamentos de manera individual, sin los
condicionamientos previos que dificultaban el acceso al mercado local de terapias
innovadoras.
“Durante más de una década, la normativa vigente condicionó la inversión en
investigación y desarrollo farmacéutico y distanció a la Argentina de los estándares
internacionales de protección de la propiedad intelectual” – sostuvo el presidente del
INPI, Carlos Gallo. Al tiempo que agregó “Esto busca incentivar la inversión en
investigación, promover la innovación y ampliar el acceso a nuevos tratamientos”. El
comunicado del Ministerio de Desregulación detalló que “el sistema de patentes
farmacéuticas se moderniza para garantizar el acceso a mejores tratamientos”.
Según la información oficial, la reforma fortalece la seguridad jurídica y protege la
comercialización actual de medicamentos.
La medida responde a observaciones del Informe 301 sobre propiedad intelectual. La
medida no afecta los derechos de quienes actualmente comercializan o elaboran
productos medicinales. La derogación de la regulación 118/12 abre la puerta a nuevos
tratamientos y posiciona al país en el mapa global de la propiedad intelectual. La
posición de las dos cámaras farmacéuticas CILFA, de los nacionales, y CAEME, de los
transnacionales.
Por su parte, Federico Sturzenegger, ministro de Desregulación y Transformación del
Estado, definió la decisión como “una mejora trascendental en el respeto de la
propiedad intelectual en nuestro país”. Declaró: “Aquella resolución, para decirlo en
criollo, había hecho muy difícil (sino imposible) obtener la patente de un
medicamento en Argentina. Esto no solo era un atentado contra el derecho de
propiedad, pilar fundamental del programa de gobierno de Javier Milei, sino que
demoraba la llegada de terapias innovadoras al país”.
Los analistas especializados en la materia lo tomaron como una gran noticia y como
un paso concreto hacia la inserción plena de la Argentina en el sistema internacional
de comercio e inversión, al tiempo que fomenta el desarrollo de la industria
farmacéutica e incentiva a investigadores a seguir creciendo amparados en la debida
protección.